Como se ha dado a conocer en los últimos días las bolsas de plástico de un solo uso utilizadas en diferentes establecimientos quedaran prohibidas, debido al impacto ambiental que genera para los ecosistemas, sobre todo en los mares de todo el mundo. Ante esta situación, representantes de varios países han establecido diversas medidas para evitar que esto siga aumentado y lograr el efecto contrario, disminuir los plásticos que llegan al mar que oscilan entre las 8 millones de toneladas.
En México desde hace mas un año que algunos estados de la republica empezaron a implementar medidas. Recién iniciado el 2020 entro en vigor la ley que prohíbe producir y comercializar las bolsas plásticas en la Ciudad de México.
Las bolsas de plástico biodegradables no es lo único que quedara prohibido también se retiraran los vasos de un solo uso esto entrara en vigor en el 2021. A si mismo quedaran prohibidos los cubiertos de plástico mezcladores, popotes, bastones para hisopos de algodón, globos y varillas de globos, así como vasos y sus tapas, charolas para transportar alimentos, aplicadores de tampones fabricados total o parcialmente de plástico desechables y de un solo uso a menos que sean compostables, también los productos que tienen micro plásticos añadidos intencionalmente y capsulas de café fabricadas con materiales plásticos.
Su apogeo
A fines los años 60 sesenta surgió como una alternativa practica el uso de las bolsas de plástico como una opción para el traslado de las compras principalmente en los supermercados, tiendas, departamentales, sustituyendo al periódico, papel estraza, bolsas de tela y papel. Estas bolsas resultaban de mucha utilidad por su resistencia, impermeabilidad y su bajo costo en su producción. Lamentablemente el exceso cotidiano las convirtió en un problema para el medio ambiente.
Hace 18 años Bangladesh fue de los primeros países en percatarse de este problema, cuando se dio cuenta que las bolsas de plástico dañaban los drenajes durante las inundaciones. Actualmente china es el mayor productor de bolsas de plástico, pero está en proceso de prohibirlo en sus principales ciudades a fin de este año y por completo en el 2022.
En América el primer país en tomar esta medida fue chile, hace un año aproximadamente después le siguió México con la Ley de Residuos Sólidos, que prohíbe la distribución de bolsas de un solo uso a exclusión de los que deben ser empaquetados por higiene.
Alternativas
No toda la culpa es del plástico nosotros también tenemos una responsabilidad en cuanto a la manera de usarlo, ya que de alguna forma nos ha sido tan útil que hemos perdido la noción de sus efectos dañinos y lo hemos usado sin conciencia a tal grado que lo desechamos sin pensar en las consecuencias del impacto ambiental.
Comercios de gran popularidad tomaron la iniciativa entregando bolsas de papel, pero esta medida no es una solución, ya que su fabricación implica la deforestación de bosques y selvas.
Entonces, ¿cuál es la solución?
Bolsas biodegradables, compostables, papel, tela, cuál sería la mejor opción, primero se deben de realizar investigaciones exhaustivas que indiquen cuál es el impacto ambiental tanto en su producción como en su degradación para estar en posibilidades de elegir la adecuada para el medio ambiente, mientras, no exista una solución verdadera lo único que nos queda es reutilizar hasta donde nos sea posible, tenemos que reciclar, reutilizar y reducir de esa manera todos podemos hacer la diferencia e ir cambiando nuestros hábitos.
Diversas instituciones en México y en el mundo ya están investigando alternativas que puedan reemplazar al plástico, un ejemplo es la UNAM que en su instituto de biotecnología está desarrollando un proyecto con una bacteria llamada Azotobacter Vinelandii, encontrada en la hojarasca que después de un proceso fermentación produce un material parecido al plástico y puede tardar en degradarse menor tiempo sin ser contaminante.
Otras investigaciones, cuentan con recursos agroindustriales que se genera en cantidades elevadas para producir polímeros utilizados para hacer bioplásticos, la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Querétaro trabajan con el olote de maíz para realizar bolsas parecidas a las de plástico que hasta se podrían comer. Por otro lado, la Universidad del Valle de Jalisco experimenta con un nopal que no es consumido por el ser humano de especie Opuntia Megantha.
En conclusión, así como el plástico nos ha simplificado la vida, no medimos su huella ecológica en el planeta, ilusamente nos creímos que el cambio climático, la contaminación, de ríos, mares serían cosas de películas hollywoodenses. Pero, la realidad nos rebasó, sólo tenemos una opción regresarnos un poco a épocas anteriores dónde el plástico no existía, basta con preguntar a nuestros abuelos en cómo hacían sus compras, cómo guardaban todo, y si mezclamos unas prácticas antañas y con costumbres actuales, tenemos la respuesta para calmar los efectos dañinos al medio ambiente.
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